Aspiramos
ver a muchas personas en Venezuela transformadas por Jesucristo.
El
ministerio de la Confraternidad Cristiana Internacional está edificado sobre
estos principios de la fe cristiana que explican lo que creemos acerca de Dios,
su Hijo, el Espíritu Santo, y su Palabra. Estas creencias explican nuestra
lealtad al Salvador, nuestra dedicación a la obra del Reino, y nuestra
identificación con la verdad absoluta.
1. Creemos que la Biblia
tiene autoridad porque es la Palabra de Dios, única, infalible, y sin error.
2. Creemos que hay un solo
Dios, existente por siempre en tres personas; Padre, Hijo, y Espíritu Santo.
3. Creemos en la deidad del Padre, de
quien provienen todas las cosas y de quien recibimos la vida.
4. Creemos en la deidad de
nuestro Señor Jesucristo, en su nacimiento virginal, en su vida sin pecado, en
su muerte a través de su sangre derramada, en su resurrección corporal, en su
ascensión a la diestra del Padre, y en su retorno personal a la tierra en poder
y gloria.
5. Creemos en la deidad del Espíritu
Santo y en su ministerio actual, por cuya morada en nosotros somos capacitados
para vivir una vida piadosa.
6. Creemos que todo hombre está
perdido, es pecaminoso y necesita salvación.
7. Creemos que para
salvarse son absolutamente esenciales la regeneración por el Espíritu Santo, el
arrepentimiento de los pecados y una fe personal en Jesucristo.
8. Creemos en la resurrección de las
personas salvas y perdidas; las que son salvas a la resurrección de vida, y las
perdidas a la resurrección de condenación.
9. Creemos en la unión espiritual de
los creyentes en nuestro Señor Jesucristo.
10. Creemos que debemos amar
al Señor nuestro Dios con todo el corazón, con todo el alma y con toda la
mente, y que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos.
11. Creemos en el bautismo de los
creyentes. Creemos que todos los que han puesto su fe en Cristo Jesús deben
seguirlo obedientemente en bautismo como un testimonio a nuestra muerte,
sepultura, y resurrección simbólica con Él (Véase
Romanos 6:4). Esta iglesia efectuará el bautismo del creyente, por
inmersión, una vez que el solicitante profese su fe en Jesucristo.
12. Creemos que todos los que invocan el
nombre del Señor Jesucristo para la salvación necesitan tener comunión con Él a
través de la ordenanza de la Cena del Señor y que en consecuencia todos los que
han puesto su fe en Cristo pueden y deben celebrar esa comunión con nosotros (Véase 1 Corintios 11:23-34).
Septiembre 2008